Ahora pues permanecen la fe, la esperanza y el amor, pero el amor es el más importante. Te saluda tu amiga Mirari Medina. Bienvenidos a Rocío para el alma. Lecturas devocionales. La Biblia. Apocalipsis capítulo 5. Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz, ¿quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? Y ninguno, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo del tierra podía abrir el libro ni aún mirarlo. Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. Y uno de los ancianos me dijo, no llores, he aquí que el león de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. Y miré y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un cordero como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, y que tenía los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos, y cantaban un nuevo cántico diciendo, «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos». porque tú fuiste inmolado y con tu sangre nos has redimido para Dios de todo linaje y lengua y pueblo y nación. y nos ha hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. Y miré y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos, y su número era millones de millones, que decían a gran voz, el Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza, y a todo lo creado que esté en el cielo y sobre toda la tierra y debajo de la tierra y en el mar y a todas las cosas que en ellos hay oí decir al que estaba sentado en el trono y al cordero sea la alabanza la honra la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían, Amén, y los cuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos. Y esto fue Rocío para el alma, te envío con mucho cariño, fuertes abrazos tototes y lluvia de bendiciones.