Que el Señor lleve sus corazones a amar como Dios ama y a perseverar como Cristo perseveró. Te saluda tu amiga Merari Medina. Bienvenidos a Rocío para el alma, lecturas devocionales, la Biblia, Apocalipsis capítulo 9. El quinto ángel tocó la trompeta, y vio una estrella que cayó del cielo a la tierra, y se le dio la llave del pozo del abismo, y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de gran horno, y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo, y del humo salieron langostas sobre la tierra, y se les dio poder como tienen poder los escondidos, Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. Y les fue dado no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses. Y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán, y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. El aspecto de las langostas era semejante a caballos. Preparados para la guerra, en las cabezas tenían como coronas de oro. Sus caras eran como caras humanas. Tenían cabello como cabello de mujer. Sus dientes eran como de leones. Tenían corazas como corazas de hierro. El ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo la batalla. Tenían colas como de escorpiones y también aguijones, y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo cuyo nombre en hebreo es abadón y en griego apolión el primer ay pasó y aquí vienen aún dos ayes después de esto El sexto ángel tocó la trompeta y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta, «Desata los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates». Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el Así vi en visión los caballos y azujinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre, y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones, y de su boca salían fuego, humo y azufre. Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres, por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca. pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas, porque sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas y con ellas dañaban. Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar, y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos. Y esto fue Rocío para el alma. Te envío con mucho cariño, fuertes abrazos tototes y lluvia de bendiciones.