Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes. Te saluda tu amiga Mirari Medina. Bienvenidos a Rocío para el alma, lecturas devocionales, la Biblia, Apocalipsis capítulo 14. Después mire y aquí el cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su padre escrito en la frente, y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno, y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas, y cantaban Y en sus bocas no fue halladamente. Amén. Amén. porque la hora de su juicio ha llegado, y adorad a aquel que hizo el cielo, la tierra y el mar, y las fuentes de las aguas. Otro ángel le siguió diciendo, ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. Y el tercer ángel lo siguió diciendo a gran voz, si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira, y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero, y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos, y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí una voz que desde el lo me decía, escribe, bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor, sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen. Miré y he aquí una nube blanca, y sobre la nube uno sentado semejante al hijo del hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube, y la tierra fue cegada salió otro ángel del templo que está en el cielo teniendo también una hoz aguda Y salió del altar otro ángel que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo, Mete tu hoz aguda, y vendime a los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos. Por mil 600 estadios. Y esto fue Rosillo para el alma. Te envío con mucho cariño, fuertes abrazos tototes y lluvia de bendiciones.